¿Has oído alguna vez a una persona diciendo que conduce mejor bajo los efectos del alcohol? Posiblemente hayas estado de fiesta y la persona que tenía que conducir se había tomado unas copas. Al avisarle de que no era buena idea conducir al estar ebrio, respondiera que conduce mejor cuando se ha tomado unas copas. Esto es algo más común de lo que nos pensamos, y por desgracia algunas veces sale muy mal.

Lo cierto es que mucha gente está convencida que el alcohol “mágicamente” les da una mayor capacidad para conducir. Lo cierto es que hay motivos para decir esto, y es la sensación de seguridad que da el alcohol. ¿Te has preguntado porque la gente se toma una copa para conseguir “valentía” en ciertos momentos? Es cierto que cambia la perspectiva de la gente para hacer ciertas cosas, pero no “da más valentía”. El efecto sedativo del alcohol da esta “confianza renovada”, lo cual es peligroso.

¿Por qué muchos piensan que conducen mejor cuando beben alcohol?

conducir borracho

Esta teórica capacidad para conducir mejor habiendo bebido, la tienen la mayoría de las personas que están de fiesta. Es sobre todo al tomar las primeras copas cuando se nota esta “mejora” que supuestamente nota quién bebe. Como he dicho, el alcohol es un sedante, lo cual básicamente significa que es una droga depresiva. Esto provoca un estado de ánimo más calmado que lleva a pensar que todo está más bajo control.

Sin embargo, esta “calma” al ser un efecto anestésico merma las funciones de nuestro cerebro. Aunque la personas asegura que está perfectamente capacito para conducir, su tiempo de reacción se ha reducir. Cuanto más siga bebiendo más se reducirá, y el problema es que muchos se empeñarán a querer seguir cogiendo el coche.

Conducir un vehículo del tipo que sea requiere muchas funciones mecánicas y de memoria. Esto significa que los sentidos deben estar a la máxima capacidad, y ni siquiera estando enfermo se debería manejar una máquina que puede ser peligrosa. Mucha gente se empeña en seguir cogiendo un coche, camión, moto u otros vehículos cuando ha bebido. El hecho de que muchas veces no pase nada crea una falsa confianza, lo cual resulta en seguir conduciendo ebrio la siguiente vez.

El problema es que es una cuestión de probabilidades, y es cuestión de tiempo de tener un percance mezclando alcohol y conducción. Lo malo es que muchas veces “ese percance” tenga consecuencias terribles.

Lo curioso es que muchos conductores piensan que están capacitados para coger su vehículo cuando apenas pueden andar. Lo hemos visto muchas veces, y por desgracia sigue ocurriendo. El alcohol embota nuestra menta para hacer muchas cosas que solemos hacer con normalidad. Después del consumo de solo unas pocas copas, arrastramos las palabras, nos comportamos de otra manera, se anda de una forma más forzada para no perder el equilibrio… ¿Qué más pruebas hacen falta para que un conductor NUNCA conduzca habiendo bebido alcohol?

Conducir sedado no es una buena idea

beber alcohol y conducir

Como se puede ver, hoy el artículo no es sobre como dejar de beber alcohol, sino buscar más responsabilidad para lo que siguen bebiendo y conduciendo. Si tenemos que hacer una analogía de lo que es conducir bajo los efectos del alcohol, se puede decir que es como ponerse una venda en los ojos, solo que en este caso se pone en el cerebro.

De la misma forma que dormirse al volante no es nada aconsejable, beber alcohol es algo muy parecido porque estamos consumiendo una sustancia que duerme el cerebro. La falsa sensación de seguridad y confianza nunca debe engañar la realidad de lo que pasa cuando se toma una droga como el alcohol. Para cualquiera que todavía siga bebiendo el veneno social que tanto daño hace a la sociedad, debe pensar que está poniendo en peligro su vida y la de otros. Es otra de las consecuencias fatales que se atribuyen al alcohol y que cuesta muchas vidas.

Por tanto, aleja el alcohol y conducción. No solo personalmente sino para otras personas con las que vayas y sigan bebiendo. ¿Por qué arriesgar tu vida por la estúpida decisión de otra persona? El alcohol mata de muchas maneras, y mezclando alcohol y conducción es una de ellas.