Creo que la temática de este blog ha dejado claro que el alcohol no habría ni que mirarlo. Es una droga muy tóxica y adictiva que acaba pasando factura más tarde o más temprano. Nadie está a salvo de tener problemas con el alcohol y los que han tenido problemas con esta droga lo saben muy bien. Sin embargo, en este artículo quiero hablar de otra cosa que se suele suelen preguntar tanto alcohólicos como los que beben ocasionalmente. La pregunta es ¿como afecta el alcohol a tu entrenamiento?

Cuando alguien está dejando el alcohol, siempre aconsejo que lo combine con una alimentación sana y ejercicio. Cuando se trata de hacer ejercicio, hay muchas opciones, como puede ser el gimnasio, correr, hacer algún deporte o simplemente andar. El alcohol y entrenamiento son dos cosas que suelen mezclarse más de la cuenta, y no se suele dar importancia a las consecuencias. Si el alcohol ya de por si es malo para prácticamente todo, si vamos al gimnasio o hacemos deporte, estamos cometiendo un error muy grande.

Antes de empezar por los problemas que puede causar, hay que decir que el alcohol es de los peores enemigos del entrenamiento. Todas las metas que se pretenden conseguir haciendo un entrenamiento, se verán frustradas por el alcohol. Es así de simple y es lo que tienes que meterte en la cabeza. La misión del alcohol es mantenerte en baja forma y a poder ser lo más enfermo posible.

¿Es malo tomar alcohol si haces ejercicio?

Para empezar, hay que entender que el alcohol es un sedativo que ralentiza la capacidad de nuestro cuerpo. Dicho de otra manera ¿Tiene lógico ir al gimnasio o hacer ejercicio mientras se está usando algún tipo de anestesia? El alcohol no te deja dormido de la misma manera que la anestesia convencional, pero todos sabemos que puede dejar a cualquier fuera de combate. Si se bebe más de la cuenta, normalmente la actividad física queda comprometida, y muchos se quedan hasta dormidos.

Muchos creen que es suficiente con no beber alcohol antes de entrenar, y luego beberlo después. Lo cierto es que ese efecto que produce cansancio dura una gran cantidad de horas. De hecho, es el motivo por el que la mayoría de las personas necesitan al menos un día para recuperarse de una borrachera. Siempre depende de la cantidad que se beba, pero el alcohol siempre hará que el entrenamiento sea peor y con menos resultados.

Por tanto, uno de los primeros problemas que se encuentra la gente es una falta de resultados al entrenar. ¿No es frustrante hacer ejercicio para observar que no hay cambios físicos ni progresos? Esto es bastante visible en el tema del sobrepeso, de lo cual hablo en el siguiente segmento. Solamente por esto es motivo suficiente para ni siquiera pensar en beber alcohol.

Los problemas para perder peso con el alcohol

Otro de los problema de como afecta el alcohol a tu entrenamiento es por las calorías vacías que contiene el alcohol. Una de las maneras que tiene el alcohol de perjudicar nuestra salud es impidiendo que se pueda metabolizar bien los alimentos. Una persona alcohólica o alguien que bebe en exceso no están recibiendo todos los nutrientes que debería de lo que come. En su lugar, recibe las calorías inservibles que contiene el alcohol, lo cual se transforma en grasa.

Una idea muy equivocada que hay del alcoholismo es que las personas afectadas están en los huesos o muy delgadas. Por supuesto que hay de todo, y si un alcohólico deja de comer y solo bebe, perderá mucho peso. Sin embargo, no suele ser el caso ya que un gran número de alcohólicos suelen comer cosas que no les convienen y en grandes cantidades. Cuando una persona está bajo los efectos del alcohol, pocas veces elegirá comer algo saludable. Normalmente la opción será comida basura, alimentos con grasas saturadas y cosas que le harán ganar peso.

Para los que van al gimnasio o hacen algún tipo de entrenamiento, es un círculo vicioso ridículo. Por un lado están quemando grasa haciendo ejercicio, y por otro están ingiriendo las calorías vacías del alcohol y comiendo cosas que engordan. Para los que duden que esto no es cierto, te puedo asegurara que ocurre en el 80-90 % de los casos. El alcohol nos hace tomar decisiones poco recomendables en todo el ámbito de nuestra vida, y una de ellas es la alimentación.

No le pongas zancadillas a tu entrenamiento bebiendo alcohol, sobre todo si tienes sobrepeso y quieres estar en forma. De hecho, si llevas tiempo pensando en dejar de beber alcohol, es una gran oportunidad para hacerlo si realmente quieres hacer deporte y ponerte en forma.

La peligrosa deshidratación

Otro de los efectos dañinos que tiene el alcohol en nuestro cuerpo es la deshidratación. Las personas que abusan del alcohol conocen muy bien este efecto, sobre todo gracias a las resacas. Cuando se hace ejercicio todo empeora ya que la sudoración empeora esa deshidratación producida por el alcohol. La consecuencia es una fatiga que impedirá entrenar con efectividad.

Hay consecuencias más negativas en este sentido cuando hablamos de alcohol y deporte. Los músculos se verán mucho más estresados debido a los efectos residuales del alcohol, lo cual llevará a tener calambres y un fuerte malestar. El cuerpo simplemente no entiende como puedes estar entrenando mientras que le falta agua y nutrientes.

Cada vez que se entrene cuando se haya bebido alcohol unas horas antes, los músculos se resentirán bastante. El motivo no solo es la deshidratación sino la capacidad que pierde el músculo para repararse. Lo mismo ocurre si se bebe alcohol después de entrenar, donde lo único que se consigue es que poner trabas a los efectos positivos del ejercicio. De la misma manera, si esa misma noche se abusa mucho del alcohol, todo el entrenamiento no habrá servido de nada.

¿Sabías que el alcohol aumenta la hormona de la cortisona, la cual es la misma que produce el estrés? Pues esto es una de las causas por las que alcohol y musculación no son compatibles en absoluto. Nuestro metabolismo se hace más lento y esto nos debilita en todos los sentidos.

Conclusión

Hacer deporte y ejercicio es una de las mejores opciones para empezar a recuperarse de un alcoholismo. Da igual que se vaya al gimnasio o se haga de otra forma, ya que la recuperación del cuerpo será mucho más rápida. Sin embargo, nunca debemos mezclar beber alcohol con entrenar porque puede ser incluso peligroso. El alcohol tiene un efecto negativo en nuestro corazón, y si además le forzamos con ejercicio, el resultado puede ser catastrófico.

Creo que ha quedado claro que es malo tomar alcohol si haces ejercicio, por lo que deja esta droga a un lado para siempre, y céntrate en lo que es realmente saludable.

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