Ya llevo unos cuantos artículos escritos en comodejardebeber.com y estoy intentando tocar todas las ramas posibles del alcoholismo. Sin embargo, una de las cosas que me llevan tiempo rondando la cabeza era crear un guía del alcoholismo básica y sencilla de entender. Algo que explicara este problema de una forma organizada y que hablara del tema de un modo sencillo y fácil de entender.

No se trata de que esta guía del alcoholismo sea solo para personas que quieren dejar la adicción o estén en el proceso de hacerlo. Se trata de que le pueda servir a cualquier persona para saber en qué consiste este grave problema que siempre ha estado entre nosotros. La idea que se sigue teniendo del alcoholismo es el de una persona que tiene mal aspecto, anda dando tumbos y tiene un estado lamentable. La realidad es que depende de la persona y no todo el mundo es igual.

Es cierto que años de abuso del alcohol suelen acabar siendo muy visibles de un modo u otro. Sin embargo, no todo el mundo acaba en la ruina o tirado en la calle, como puede creer mucha gente. Eso sale mucho en las películas, series y documentales de televisión, pero los alcohólicos tienen una gran variedad de perfiles. De hecho, muchas personas consideradas “normales” y sin problemas aparentes, son alcohólicas y luchan contra el  problema.

Normalmente un alcohólico va a esconder el problema que tiene, y aprende a hacerlo muy bien. No es tan evidente a no ser que conozcas a la persona muy bien y estés con ella el tiempo suficiente para saber que algo ocurre. Aun así, hay ocasiones donde un alcohólico lo puede esconder durante años, aunque normalmente ni siquiera el más profesional lo puede ocultar para siempre.

Sin más dilaciones, vamos a empezar esta guía del alcoholismo para que todos tengan una idea más clara del problema.

¿Qué es el alcoholismo?

que es alcoholismo

El alcohol es una droga socialmente aceptada y es consumida en todo el mundo, aunque no todos se vuelven alcohólicos. El consumo considerado responsable suele ser un poco de vino en las comidas, o algunas copas en ciertas ocasiones cuando se sale. La realidad es que el alcohol engancha a más gente de lo que nos pensamos, y provoca también más problemas de lo que dicen las cifras oficiales.

Algunas personas son incapaces de mantener el consumo de alcohol controlado, y es cuando se considera que hay un problema de alcoholismo. Tomar dos copas de lo que sea no es suficiente, y esas copas se convierten en 4, 5 o más hasta que la persona no puede engullir más alcohol.  Sin embargo, en los últimos años el concepto de ser alcohólico o no ha cambiado, porque siempre se ha creído que si controlas lo que bebes, no puedes ser un alcohólico.

Dicho de otra manera, si bebes grandes cantidades de alcohol pero sigues llevando una vida controlada, no se tiene un problema. Eso es lo que la gran mayoría pensaba, pero por desgracia no es así. Las personas que viven muchos años siendo adictas al alcohol se llaman alcohólicos funcionales. La dependencia física que pueden tener con el alcohol depende de la persona, pero cualquier persona que abuse de esta droga tendrá un mayor o menor nivel de adicción.

La tolerancia al alcohol

En la cultura occidental sobre todo, ha existido la idea de que aguantar más alcohol sin desfallecer es signo de ser fuerte. Esto lo hemos visto infinidad de veces en muchos sitios. Sin embargo, cuanto más se abusa de esta droga, más tolerancia se desarrolla. Es lo que mucha gente no sabe, y esta tolerancia nos lleva a beber cada vez más alcohol para conseguir los mismos efectos.

Aunque es cierto que el alcohol afecta más a unas personas que ha otras, la tolerancia al alcohol es muy peligrosa ya que da una falsa sensación que se controla lo que se bebe. Si hace un año alguien se bebía media botella de vino y se emborrachaba, ahora una botella apenas le afecta. En lugar de tomarlo como un signo de alerta, la gente suele verlo como algo bueno. De hecho, se convencen de que el alcohol no es tan malo como dicen.

La falsa seguridad que da la tolerancia al alcohol es un camino recto y sin obstáculos a un empeoramiento de la adicción.

¿Cómo se hace alguien alcohólico?

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Muchos se hacen una pregunta teniendo en cuenta que el alcohol es una droga, y es ¿por qué algunas personas pueden beber con normalidad y otras se vuelven alcohólicas? Para empezar, hay que aclarar que cualquiera se puede volver adicta a una droga si se abusa de ella más de la cuenta. Sin embargo, es cierto que algunas personas tienen más posibilidades que otras en caer en las redes del alcohol.

Los motivos principales de que una persona se haga alcohólica son una combinación de los siguientes factores:

  • Genética
  • Factores psicológicos y físicos
  • Factores sociales

La genética es la que manda en lo que somos en la vida, y tiene una influencia grande en muchas cosas que hacemos o que nos pasan. Por este motivo, muchos estudios han visto que hijos de alcohólicos tienen muchas más probabilidades de desarrollar un alcoholismo. Lo científicos todavía no saben exactamente como ocurre esto, pero siguen investigando para encontrar una vacuna o medicamentos que reduzcan las posibilidades de hacerse alcohólico por motivos genéticos.

Los factores psicológicos y físicos se refieren a cómo modifica el alcohol la química de nuestro cerebro. Al igual que otras muchas drogas, el alcohol tiene la capacidad de hacer cambios en la química de nuestro cuerpo, sobre todo a la parte que produce placer y bienestar. Las personas con altos grados de estrés, depresión, baja autoestima y ansiedad, están más en riesgo de desarrollar un alcoholismo. 

En cuanto a los factores sociales, mucha gente puede caer en el alcoholismo porque su entorno le incita a ello. Si estamos en un ambiente donde la gente bebe mucho y sale mucho de bares, pubs o locales de ocio, es habitual que se acabe bebiendo el mismo alcohol. Aparte de eso, está muy aceptado socialmente y continuamente vemos anuncios mostrando lo maravilloso que es beber alcohol. Años de campañas millonarias de marketing a favor del alcohol, han hecho que no se vea como una sustancia peligrosa.

Precisamente uno de los mayores peligros de ser alcohólico está en la sociedad en la que vivimos. Tenemos alcohol en casi cualquier sitio y se puede conseguir a cualquier hora. Hay grandes carteles en carreteras anunciando cervezas, marcas de ron, ginebras y otras bebidas alcohólicas. Se anuncia en eventos deportivos, televisión, radio e Internet. Vemos a gente bebiendo a todas horas incluso en la calle cuando hace buen tiempo. ¿Es extraño que la gente lo vea como algo normal y haga lo mismo?

Cuando ha pasado un cierto tiempo y se empieza a ser adicto al alcohol, hay algunas cosas que deberían hacer saltar las primeras alarmas. He considerado que en esta guía del alcoholismo se deben incluir las siguientes:

  • Se tiende a beber alcohol a solas con mucha frecuencia y con abuso.
  • Mentir sobre la cantidad que se bebe realmente y cuando lo hace.
  • Descuidar cosas a favor de beber alcohol o algo asociado a su consumo.
  • Hacer cosas habituales teniendo siempre el alcohol en mente.
  • Tener lagunas de memoria cada vez más frecuentes debido a la bebida.

¿Qué ocurre cuando consumimos alcohol?

protocolo alcoholismo

Cuando bebemos alcohol solo notamos los efectos que produce, lo cual para la mayoría son divertidos y agradables. Por supuesto, cuando se pasa de un límite todo cambia y se muestra lo venenoso y tóxico que es realmente. ¿Pero qué ocurre cuando se ingiere alcohol?

Cuando se bebe una copa que contiene alcohol, el veinte por ciento es absorbido por el estómago y el 80 % restante lo absorbe el intestino delgado. La velocidad en que es absorbido depende de la concentración de alcohol en la bebida. Por ejemplo, el whiskey se absorbe más rápido que la cerveza al tener mayor graduación. También influye si se han tomado alimentos, ya que se hemos comido algo la absorción de alcohol es más lenta.

Una vez que el alcohol es absorbido, pasa al riego sanguíneo y de ahí se distribuye por el cuerpo. En el mismo momento en que recorre nuestro sistema, nuestro organismo comienza sus intentos para eliminarlo. El alcohol es una toxina muy dañina y nuestro cuerpo lo ve como una sustancia invasora y peligrosa para nuestra salud. Por este motivo los mecanismos de defensa se ponen en marcha para protegernos.

Los riñones y los pulmones eliminan al menos un diez por ciento del alcohol por medio de la orina y la respiración. El hígado es el que se encarga de eliminar el resto, por lo que es el que más trabaja de todos los órganos. Aunque no lo notemos, el hígado hace un gran esfuerzo por eliminar el alcohol, lo cual le resulta especialmente dañino. El problema es cuando se siguen bebiendo copas y se añade más concentración de alcohol en el flujo sanguíneo. Es cuando los efectos del alcohol se empiezan a hacer evidentes, produciendo un estado de ebriedad. Básicamente lo que pasa es que se está consumiendo más alcohol de lo que el cuerpo puede eliminar.

¿Qué le pasa a nuestro cerebro cuando bebemos alcohol?

deshabituacion alcohol

Creo que todos los que están leyendo esta guía del alcoholismo han visto lo que puede hacer el alcohol cuando se bebe en grandes cantidades. Las borracheras que produce son auténticas intoxicaciones que pone nuestro cuerpo al límite. Los síntomas son más que conocidos, y suelen ser dificultades para hablar, problemas para mantenerse de pie, reacciones lentas al no pensar bien, falta de coordinación, etc.

¿No serían todos estos síntomas de intoxicación suficientes para hacer saltar todas las alarmas? Pues lo cierto es que no, porque el alcohol está tan aceptado que se ven como las consecuencias naturales y previsibles de beber, y por tanto no pasa nada. De hecho, se suele ver como algo divertido y motivos de risas al ver estos síntomas. Esto ocurre porque el alcohol está afectando al cerebro y el sistema nervioso central.

Lo que ocurre es que el alcohol ataca directamente la química del cerebro. Altera los niveles de neurotransmisores, los cuales se encargan de enviar los mensajes del cerebro al resto del cuerpo. Estos mensajes químicos son las que nos hacen actuar de una u otra forma. Modificar esta química en nuestro cerebro impide que podamos funcionar correctamente. Estamos siendo envenenados y encima lo hacemos voluntariamente para divertirnos. Es lo que comúnmente llamamos estar borracho.

Las partes del cerebro que se ven más afectadas por la acción del alcohol son el córtex cerebral, el cerebelo, el hipotálamo y la médula. ¿Cuál es otro efecto característico de esta intoxicación etílica? Son las famosas lagunas de memoria, que son cuando no recordamos muchas de las cosas que han pasado durante la borrachera. ¿No debería ser esto otro aviso importante de que nuestro cerebro está en peligro? Lo que no piensa mucha gente que bebe en exceso, es que estas lagunas señales de lo que puede hacer el alcohol a largo plazo. En la siguiente sección de la guía del alcoholismo veremos lo que ocurre.

¿Qué ocurre en el cerebro a largo plazo si se abusa del alcohol?

alcohol cerebro

Está claro que todos los órganos se ven afectados cuando bebemos alcohol. Algunos se ven más afectados que otros, y el que peor suele salir de estas intoxicaciones continuas es el hígado. Sin embargo, nadie se suele acordar de los efectos negativos en el cerebro. Como se ha dicho antes, las lagunas mentales que ocasiona el alcohol ya debería hacer saltar una gran bandera roja.

Cuando bebemos más de lo normal, el alcohol nos está literalmente borrando recuerdos de nuestro cerebro. Esto debería asustarnos mucho, pero de nuevo parece que la gente no le da mayor importancia. ¿Sabías que el abuso excesivo y prolongando del alcohol hacer que el cerebro encoja y se dañen las fibras que unen las células cerebrales?

También se crea una deficiencia de vitamina B en el cerebro, ya que el alcohol impide la buena absorción de tiamina. Esto puede ocasionar varios problemas neurológicos que se podrían manifestar en la madureza / vejez si se ha bebido alcohol durante muchos años. El cuerpo se defiende bien contra las toxinas del alcohol, pero tiene sus límites. Si se ha estado castigando el cuerpo durante mucho tiempo, los órganos empiezan a fallar en esa defensa que nos ha mantenido más o menos a salvo durante años. Es cuando un alcohólico empieza a ver la realidad de lo que es esta adicción.

Por desgracia, algunas veces es demasiado tarde para tomar medidas porque los daños son demasiado graves. Cerebro, hígado, corazón y páncreas están muy tocados y no siquiera dejando de beber alcohol se pueden recuperar. Precisamente de esto vamos a hablar en la siguiente sección.

¿Qué órganos se ven más afectados por el alcohol y como?

consumo de riesgo de alcohol

Ya he comentado los órganos que se ven afectados, aunque realmente es todo nuestro sistema el que se daña debido a esta droga tóxica. Los que más luchan para limpiar nuestro sistema de la droga son los riñones, hígado y páncreas, pero también son los que más sufren junto al corazón, cerebro y sistema nervioso.

La mayoría sabe que los ataques al corazón suelen ser uno de los principales motivos de la muerte de alcohólicos. Si se ha estado toda la vida bebiendo los problemas coronarios son algo habitual, y ni siquiera han tenido que ser diagnosticados antes. Simplemente ocurre y lo hace sin avisar. Muchos piensan que esto ocurre siendo ya anciano, pero la realidad es muy diferente. A partir de los 45 años la gente que bebe en exceso está ya en grave riesgo, y de hecho lo podemos ver continuamente.

El número de personas con problemas de alcohol que mueren antes de cumplir los 60 años es espectacular. Por supuesto, muchas también fumaban o llevaban una vida poco saludable, pero el alcohol fue un factor decisivo.

El hígado – El hígado se suele llevar la peor parte cuando se llevan años abusando del alcohol. Es el que se encarga de filtrar y metabolizar todas las toxinas, y con los años puede desarrollar muchos problemas. Para empezar se corre el peligro de una hepatitis alcohólica, hígado graso o la inflamación del órgano. Esto es solo el principio ya que se puede formar una cirrosis, lo cual es algo que directamente nos puede matar.

Páncreas – Es el otro órgano que se ve muy afectado por beber mucho alcohol. Se encarga de liberar insulina y glucagón, lo cual nos ayuda a descomponer y usar los nutrientes de los alimentos que tomamos. En algunos casos hay una inflamación del páncreas, el cual se asocia directamente con el alcohol.

Corazón – Como ya he dicho, el corazón es un órgano que no se lleva nada bien con el alcohol. Olvida eso que dicen de que el alcohol con moderación es bueno para el corazón, porque es mentira. Ya se ha demostrado que no es cierto.

Recuerda que según te vas haciendo mayor, peor se metaboliza el alcohol. Los problemas se empiezan a ver a partir de los 45 – 50 años si se lleva muchos años bebiendo. El momento de parar de beber es ahora mismo, y puedes usar la estrategia que quieras siempre que lo consigas.

Espero que con esta guía del alcoholismo le quede más claro a todo el mundo lo que este problema significa y como funciona. Ahora depende de ti dar el siguiente paso si crees que tienes un problema con el alcohol. Si quieres saber más sobre cada uno de los temas, mi blog tiene una buena cantidad de artículos que pueden ayudar. Si quieres saber algo en concreto, deja un comentario y escribiré sobre ello lo antes posible.

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