Se puede salir del alcoholismo pero hay que tener algunas cosas en cuenta ¿Qué pensarías si alguien te dijera que tu adicción al alcohol y tu forma de ser natural son identidades diferentes? La mayoría diría que suena a un problema de doble personalidad sacado de un libro de psiquiatría. Sin embargo, los que han tenido una adicción saben que cuando se dejan las drogas, incluyendo el alcohol, surge en nuestra cabeza una voz que parece tener una personalidad propia.

Esta voz aparece en ciertos momentos para recordarnos que no es mala idea tomar un trago o una dosis de la droga que queremos dejar. Este blog está dedicado a dejar de beber por lo que hablaremos de esta voz en particular, la cual incita a seguir bebiendo. ¿Pero que esta voz que nos dice que no paremos de beber?

Cuando estás dejando de beber, el primer día suele ser bastante fácil. El motivo es que hemos empezado con determinación y no queremos fracasar. Dejar de beber alcohol es un paso muy importante y nada fácil. De hecho, puede que sea una de las decisiones más importantes en la vida de un alcohólico.  Se puede salir del alcoholismo y estar determinado es esencial.

A partir del segundo día comienzan las dudas y nos encontramos que cualquier excusa es buena para empezar a beber de nuevo. En varias ocasiones al cabo del día, algo dentro de nuestra mente nos sugerirá que no sería mala idea tomarse solo una cerveza, una copa de vino o lo que estés acostumbrado a beber. Esta voz la conoce todo el mundo porque todos la tenemos.

La voz de la adicción

se puede salir solo del alcoholismo

Muchos sabrán de lo que estoy hablando porque en su momento incluso le puso un nombre. En algunos círculos lo llaman de maneras diferentes como dándoles una identidad propias, y es que es lo que realmente parece. Obviamente es nuestro cerebro el que habla, pero es la parte que está enganchada a la adicción.

Recuerdo como de joven esta voz interna ya tenía un apodo en el círculo de amigos que tenía. Le llamábamos el “hombre malo” en tono de guasa, pero era realmente algo muy real. Cuando alguien se había emborrachado más de la cuenta, al día siguiente la frase típica solía ser “anoche te cogió el hombre malo ¿eh?…”. La creación de este personaje se hizo tan popular, que se extendió a otros grupos del barrio y era una forma graciosa de referirse a las borracheras que nos pillábamos.

Este “hombre malo” era el mismo que nos impedía parar de beber y siempre nos sugería seguir bebiendo. Con los años descubrí que esta voz estaba en todos los ámbitos y lugares. Por eso en cada sitio lo llaman de una manera. Algunos lo llaman el payaso maligno o el duende perverso, aunque el apodo más conocido por todos es el de “demonio del alcohol”. ¿Has escuchado alguna vez a alguien referirse al alcohol como un demonio?

En la historia se pueden ver muchas ilustraciones haciendo referencia del alcohol como un demonio susurrando cosas al oído de las personas. ¿Casualidad o es que realmente el alcohol cobra vida propia a través de nuestra mente?

La voz que tiene vida propia y no nos quiere en absoluto

que se puede hacer para salir del alcoholismo

Ya sea más temprano o más tarde, el alcohol nos empezará a ocasionar problemas que no necesitamos. No solo eso, sino que los problemas corrientes que tenemos en nuestra vida se verán peor debido a la adicción. Cuando queramos dejar de beber lo más seguro es porque ya nos ha dado algunos quebraderos de cabeza. Se puede salir del alcoholismo pero es mejor hacerlo cuando los problemas no sean ya graves.

Una de las cosas curiosas sobre la adicción al alcohol es que por muy mal que nos vaya todo, esa voz interna nos seguirá diciendo que la solución es beber. Si nos tomamos unas cuantas copas todos los problemas parecerán menos importantes. Así es como funciona el “hombre mal” o voz interna que tiene el alcohol en nosotros. Todo está en nuestra mente, pero es que precisamente tenemos un cerebro poderoso capaz de cosas increíbles y otras no tan buenas.

Si aun estás bebiendo y quieres dejarlo, hagamos un experimento para sacar al hombre malo, payaso o duende maligno a la superficie. Deja de leer este artículo e imagina por un momento que te prohíben beber alcohol para el resto de tu vida. ¿Qué es la primera cosa que has sentido? Posiblemente has tenido un momento de ansiedad o incluso de pánico. Aun sabiendo que tienes que dejar de beber alcohol, tu mente se ha resistido a aceptar que no puedes beber alcohol nunca más. Ahí tienes a tu duende o payaso maligno. Se puede salir del alcoholismo si evitas estos «personajes».

¿Cómo funciona esta voz interna?

secreto para que una persona deje el alcohol

Aun siendo una voz que generamos nosotros mismos en nuestra cabeza, puede ser muy manipuladora para engañarnos. Algunos dirán que nos estamos engañando nosotros mismos, y es cierto. Sin embargo, es de una forma tan sutil que bien lo podría estar haciendo otra persona dentro de nuestra cabeza. Así de poderosa es nuestra mente a la hora de manipular la realidad.

La voz suele aparecer casi siempre a la misma hora dependiendo del estilo de vida de cada persona. Para muchos, es después de trabajar donde nos podemos relajar y tomar más de una copa sin problemas. Para muchos, beber alcohol se intensifica cuando se termina la jornada laboral. Para otros empieza por la mañana con un “carajillo” o una copa de anís. Da igual cuando sea, ya que es la voz que nos susurra que debemos empezar a tomar nuestra dosis de alcohol.

Cuando no bebemos en un cierto tiempo, la voz no tardará en recordarnos que ya nos toca beber algo. Cuando queremos abandonar el alcohol la voz se intensifica mucho. Los susurros al oído son intensos y nos intentarán hacer beber como sea. Básicamente tenemos que beber alcohol para alimentar a esta “voz”. Solo tiene que convencerte de que te tomes esa primera copa, porque las demás vendrán solas.

La parte buena es que cuanto más tiempo estemos sin beber, más débil será la voz. Pasadas algunas semanas apenas la oiremos y no nos molestará. Por desgracia es una voz que nunca muere del todo y de vez en cuando la podremos escuchar diciendo que por una copa no se va a acabar el mundo. No la hagas caso… la voz no es nuestra amiga y solo busca hacernos daño. Si no bebes, harás que se vuelva a dormir y la habrás vencido.